// CONOCIMIENTO

Google muestra mal los datos de tu negocio: por qué pasa y cómo arreglarlo

Lectura de 7 min · Actualizada el 20 de julio de 2026

Un cliente te llama molesto: ha ido a tu local «dentro del horario» y estaba cerrado. Otro jura que tu teléfono «no existe». Tú abres tu web y está todo perfecto… pero ellos no miraron tu web: miraron Google. Y Google estaba enseñando un horario de hace dos años.

No es un caso raro. De los ocho factores que medimos con el Website Health Standard™, la identidad digital del negocio — que tu nombre, dirección, teléfono y horarios sean correctos y coherentes allí donde aparecen — es, en las webs que hemos inspeccionado hasta ahora, el que peor nota media saca. Esta guía explica de dónde saca Google tus datos, por qué acaban mal sin que nadie los toque y cómo dejarlos corregidos — y vigilados.

¿De dónde saca Google los datos de tu negocio?

De más sitios de los que crees — y tu web es solo uno de ellos. La ficha que aparece cuando alguien busca tu negocio (el Perfil de Empresa, con el mapa, el teléfono y el horario) se construye cruzando varias fuentes: tu propia web, lo que tú — o quien te hizo la web — declaró en esa ficha, y lo que dicen directorios de terceros: portales de reservas, páginas amarillas digitales, mapas, redes sociales.

La consecuencia importante: Google no copia tus datos de un único sitio, los contrasta. Cuando todas las fuentes dicen lo mismo, muestra la información con seguridad. Cuando se contradicen — un teléfono aquí, otro allá — el buscador decide por ti cuál enseñar. Y no siempre acierta.

¿Por qué acaban mal, si tú no has tocado nada?

Porque los negocios cambian y los datos se quedan. Cambiaste el horario en la puerta del local pero no en la ficha. Estrenaste número al cambiar de operador. Te mudaste hace un año y algún directorio sigue anunciando el local anterior. Cada cambio real de tu negocio deja copias antiguas repartidas por internet — y ninguna se actualiza sola.

Y porque muchas webs nunca llegaron a contar quién eres. Lo vemos a menudo en webs entregadas «llave en mano»: diseño correcto, fotos bonitas… y ni horarios, ni dirección completa, ni teléfono escrito como texto (a veces está solo dentro de una imagen, donde ni Google ni un lector de pantalla pueden leerlo). Si tu propia web no da tus datos con claridad, Google los busca en las demás fuentes — justo las que no controlas.

¿Qué te cuesta cada dato incorrecto?

Llamadas que no llegan
El cliente marca el teléfono que muestra Google. Si es el antiguo, para él «no contestas». Casi nadie vuelve a intentarlo con un segundo número: llama al siguiente negocio de la lista.
Visitas a puerta cerrada
Un horario equivocado convierte a un cliente decidido en una mala reseña. Es de los errores que más enfadan, porque le has hecho perder el viaje — y lo cuenta.
Confianza, antes de conocerte
Dos direcciones distintas, dos horarios que no coinciden: el cliente no sabe cuál es el bueno, y la sensación que queda es de dejadez. Muchos no se arriesgan a comprobarlo en persona.
Visibilidad en búsquedas locales
Para decidir qué negocios enseña cuando alguien busca cerca, Google prefiere información en la que confía. La coherencia de tus datos alimenta esa confianza; las contradicciones la erosionan.

Compruébalo hoy en 15 minutos

1 · Busca tu negocio en Google
Nombre + ciudad, en ventana de incógnito (para esquivar tu historial). Mira la ficha: teléfono, horario, dirección, enlace a la web. Compara cada dato con la realidad de HOY, no con la de cuando abriste.
2 · Repite en Google Maps
Búscate también en Maps, que es donde mira quien ya va de camino. Comprueba que el marcador señala tu portal de verdad — no el local antiguo ni la esquina equivocada.
3 · Mira tu propia web con ojos de cliente
¿Aparecen tu teléfono, dirección y horarios, escritos como texto y fáciles de encontrar? ¿Coinciden EXACTAMENTE con la ficha de Google? El «exactamente» importa: para un sistema que contrasta datos, «C/ Mayor 3» y «Calle Mayor, 3» ya son una pequeña duda.
4 · Haz la lista de los demás sitios
Busca tu nombre entre comillas y también tu teléfono antiguo: saldrán los directorios y portales que hablan de ti. Apunta cada uno — esa lista es tu mapa de correcciones para el paso siguiente.

Cómo se arregla (y cómo se queda arreglado)

El orden importa: primero tu web, porque es la única fuente que controlas al cien por cien. Nombre, dirección, teléfono y horarios completos, escritos como texto, idealmente en el pie de página — así viajan en todas las páginas — y en la de contacto. A partir de ahí, corrige tu Perfil de Empresa para que diga exactamente lo mismo, y después los directorios de tu lista, de más visitado a menos.

Y queda la parte que casi nadie hace: que siga bien. Con el siguiente cambio real del negocio, los datos volverán a desactualizarse — es cuestión de tiempo, no de suerte. La diferencia entre arreglarlo una vez y tenerlo arreglado siempre es una rutina (cada cambio de horario o teléfono → web + ficha + directorios, ese mismo día) o una vigilancia que revise tu web con regularidad y avise cuando algo deja de estar bien.

Wosify Optimize: corregimos tu web con alcance aprobado y verificación →

¿Tu web cuenta quién eres?

El Health Check de Wosify evalúa gratis la identidad digital de tu negocio — junto a los otros siete factores de salud — en unos 60 segundos. Sin registro, sin tarjeta y sin pedir acceso a tu web.

Analizar mi web gratis →